19 ago 2007

Remembranzas de un Scout.

Han pasado mas de 26 años desde que entre al grupo scout 17 Cristóbal Colón, fui miembro activo por algunos años, me acuerdo del primer día en que Rafael visitó las aulas del Cristóbal Colón con su uniforme de Scout lleno de insignias y con su pañoleta amarilla con negro, nos habló del scultismo, campamentos, de colaborar en nuestra sociedad, de un tal Robert Baden Powell, nos repartió unas hojas para que nuestros padres la llenaran con el fin de autorizarnos y ayudarnos en la vida de un scout, desde ese momento quize ser scout, tome la hoja llegue a mi casa con ella y para mis padres no les gusto la idea, pasar los sábados en la tarde con unos desconocidos?, irme de campamento con seres ajenos al círculo familiar?, estos jóvenes que costumbren tienen?, obviamente la idea no le gusto a mis padres y al principio el permiso fue negado, pero la insistencia fue tal que aceptaron que interviniera en el grupo así que entre mas o menos con un mes tarde que se formo el grupo scout.

Así entre a formar en la tropa Húsares en la patrulla Búho con Isidro Plaza, Jorge Glass, Juan Sánchez, Brodley Domínguez, Alejandro Lascano y yo (si mi memoria no es tan cruel fuimos los primeros en la patrulla), lo que más recuerdo de toda esta experiencia es mi investidura como scout en una tarde de noviembre en el cerro de Bellavista con la ciudad alrededor mío cuando Rafael me nombró y di un paso al frente junto con mi guía Isidro Plaza y di mi juramento scout fue una de las tardes más importante de mi vida, como olvidarme de mi primera caminata desde Urdesa hasta Pascuales donde el esfuerzo para un chiquillo de 11 o 12 años era bastante, y como mi subjefe de tropa Guillermo Miño me alentó y caminó junto a mi para que no me de por vencido y vencer la fatiga, el cansancio, a no doblegarme ante un problema.

Fue una época maravillosa en mi desarrollo como persona, como ser humano, conocí las cascadas de riachuelos que estaban en lo que hoy es Colina de los Ceibos, subí a los cerros de Bellavista, del bim bam bum caminamos hasta llegar a la Universidad Cátolica, Cruzamos el cerrro de mapasingue y llegabamos hasta donde existián los canales de la muerte. Entre todo estos rodeado de la naturaleza que existia cerca de Guayaquil aprendiendo primeros auxilios, hacer nudos, ser mejores personas, ayudar al prójimo, como actuar en casos de emergencies, entre tantas charlas y actividades en una me distraje viendo como cae la lana de ceibo desde el árbol a la tierra la única vez que he visto este espectaculo, los campamentos en Balzar, Colimes, Cuenca, Shangrila,Olón y en un sin fin de lugares hermosos de nuestro Ecuador.


En el transcurso de mi vida como scout, vi como crecimos a dos tropas, como poco a poco fuimos consiguiendo nuestros propias herramientas y utensilios y como mis primos también se unieron al grupo, como mis padres de una apatía hacia el grupo con el tiempo formaron el comite de padres de familia y mi mamá fue secretaria del mismo, que se encargaban de la lógistica para los campamentos y de las demás actividades que realizabamos como visitar asilos en las vísperas del dia de la madre o del padre, o llevar fiesta de navidad a niños pobres de la periferia de nuestra ciudad, y en un sinnúmero de actividades benéficas que se planificaba, por esto y más estoy orgulloso de ser scout del grupo scout 17 Cristóbal Colón, y de haber sido formado en mi juventud por Rafael, Guillermo, Manuel, Cristóbal, y todos los que sacrificaron cada sábado en la tarde para hacer de nosotros mejores personas. Gracias a todos.



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